Mi querida gente de Dios,
Esta es una de las Fiestas de las Manifestaciones de Cristo a los demás, después de Su nacimiento. Pero las manifestaciones eran aceptadas por aquellos que fueron testigos. Y esos testigos darían testimonio a los demás. Tristemente nuestro mundo en estos días, necesita personas que testifiquen su fe en Cristo.
A cada generación de Católicos se le ha dado el regalo especial de la fe. Ahora es el tiempo de nuestra salvación y tiempo de nuestro testimonio a Cristo.
Como vamos nosotros con respecto a esta obligación de fe?
Estamos orgullosos de decir que creemos en Cristo y en todo lo que Él nos enseña por medio de Su Iglesia Católica?
Al igual que los Reyes Magos, somos llamados a buscar y a descubrir la presencia de Cristo en nuestras vidas.
Mis hermanos y hermanas, todos los días son una búsqueda por el Señor. Nunca podemos estar contentos con nuestra presente relación con Cristo. Algunas veces nuestra relación se rompe; tenemos el Sacramento de la Reconciliación para ayudarnos a re-establecer esa relación con Jesús y con los demás. Los regalos que Dios nos pide son: Fe, Esperanza y Amor.
Así como los Reyes Magos manifestaron su amor por medio de regalos, así también nosotros debemos manifestar nuestro amor por medio de nuestras oraciones y actos de caridad.
Ahora que empezamos el 2010, trabajemos como individuos y como gente de Dios para constantemente crecer más cerca a Cristo y a los demás.