Mi muy querida gente de Dios.
El día de hoy empezamos la Estación de Adviento y el Nuevo Año Litúrgico. La Iglesia nos ayuda a que constantemente re-enfoquemos nuestra atención hacia el muy importante evento de la venida de Cristo al mundo.
Nosotros no somos diferentes a aquellas personas que vivieron en el tiempo del Antiguo Testamento. La gente esperaba la venida de Cristo, el Mesías y ansiaban Su liberación. Nosotros también debemos re-descubrir al Mesías en nuestras vidas. Cada uno de nosotros probablemente hayamos experimentado un periodo de Conversión en nuestras vidas. Ese tipo de experiencia religiosa es el punto de retorno en nuestra vida espiritual. Sin embargo, año tras año se nos tiene que recordar que regresemos hacia Cristo.
Como gente de Dios que somos, cada uno de nosotros se compromete a sí mismo a regresar hacia nuestro Dios. Así como Israel buscó y anticipó la venida de Jesucristo, así también nosotros entramos más profundamente en una preparación para la venida de Jesús. Él está aquí entre nosotros, esperando que cada uno de nosotros volteé más intensamente hacia Él.
Preparemos el camino del Señor. Que Dios los bendiga.
