La Primavera está a la vuelta de la esquina y todo comienza a nacer, a ponerse verde y a crecer nuevamente.
Es realmente sorprendente ver como las plantas son renovadas al calor de la Primavera.
Nosotros como gente de Dios, también experimentamos una renovación en nuestra fe. Esta renovación puede pasar de muchas y diferentes maneras. La Renovación puede venir de los Sacramentos, de la oración, por medio de la Meditación en las Escrituras, y de muchas otras formas…..Durante la Cuaresma, estamos viendo más gente en la celebración Eucarística de las Misas diarias. La Cuaresma nos ha dado la oportunidad de hacer cambios en nuestra vida para que podamos escuchar al Señor más atentamente.
San Pablo nos dice: Renovarse por el Espíritu desde dentro…. (Efesios 4:22-25).
Queridos amigos, el mensaje de la Transfiguración es que hay una conexión entre el Sufrimiento, la Muerte, la Resurrección y la Gloria. Cuando las cosas son diferentes es bueno recordar que no hay atajos hacia la gloria. La verdadera felicidad y tranquilidad de conciencia vienen solamente después del Calvario, porque la Cruz y el sufrimiento son inescapables.
La Transfiguración es acerca de dejar que la Gloria de Dios brillé por medio de nosotros para que los demás puedan tener un pequeño vistazo de esa gloria.
Jesús llénanos con la luz de tu amor y de tu fe. Haznos brillar en la oscuridad y toca las vidas de los demás con la luz de tu Bondad.
